TAN IMPORTANTE COMO RESPIRAR

Seguro que has dicho o has escuchando más de una vez “me falta el aire”. Lo saben bien los enfermos de Cáncer, sometidos a emociones muy intensas y profundas. Damos por hecho la acción de respirar, hasta que el respirar nos cuesta trabajo. No hay almacén en nuestro cuerpo para el oxígeno y sin embargo los seres humanos utilizamos entre un 40 y un 60% de nuestra capacidad pulmonar.

La respiración es inherente a nuestra existencia desde que salimos del útero materno. Es lo que nos da vida y alimenta nuestras células. Es la herramienta más poderosa además para regularnos, para relajarnos o activarnos, y a través de ella podemos soltar tensiones acumuladas.

A poco que estudies la respiración te darás cuenta que es el arma utilizada por la meditación, el mindfullness, el Yoga y otras disciplinas para hacerte con tu cuerpo y tus emociones mandándole al cerebro el mensaje de calma o activación que le quieras transmitir.

Los yoguis controlan la energía a través de los ejercicios de respiración, el Pranayama. Igual que los taoístas. Los ejercicios que la manipulan nos dan una entrada directa a nuestro sistema nervioso, a nuestras emociones y a las funciones de nuestro cuerpo.

Sabiendo el poder que tiene es sorprendente que apenas nos enseñan a utilizarla en la vida diaria. Se ha llegado a calcular que 4 de cada 5 personas no respira bien porque respiran por la boca, sólo llevan la respiración a la parte superior del pecho, respiran con ritmos alterados ó hacen respiraciones cortas, preparadas para huir o luchar como estado habitual y éso incide directamente en nuestro bienestar.

Los adultos realizamos unas 12-20 respiraciones por minuto. Si estás por encima es hiperventilación o taquiamnea (respiración rápida y superficial) y si es por debajo hipoventilación o bradiamnea. La gran mayoría de nosotros hiperventilamos o respiramos por la boca. Respiramos mal durante todo el día y cuando no respiramos bien y ésta situación se sostiene en el tiempo, provoca que los tejidos no consigan suficiente oxígeno y se produce cansancio, fatiga, mareo e incluso bajo estado de ánimo, entre otras muchas cosas.

Respirar por la boca promueve la respiración torácica y ésta activa el sistema simpático, que es el motor para alertar al cuerpo de un posible peligro. Sin embargo la respiración por la nariz promueve la respiración abdominal y también refuerza y da elasticidad a los músculos que forman parte de la respiración.

En Yoga se respira por la nariz, intentando reducir el número de inhalaciones por minuto. El motivo no es otro que hacernos “dueños” del sistema nervioso parasimpático. La activación del parasimpático provoca, entre otras acciones, disminución de la frecuencia cardiaca y de la fuerza contráctil del corazón. Hay tejidos, como el hígado, riñon, páncreas y tiroides, que reciben intervención parasimpática, lo que sugiere que este sistema participa también en la regulación metabólica.

Poner la atención plena sobre nuestra respiración nos ofrece un foco de atención claro y continuo sobre el cual fijarnos. Nos podemos fijar en cómo el aire entra y sale por la nariz, como se mueven nuestros omóplatos o como cambia de forma nuestro abdomen. Alargar la exhalación nos relaja y enraíza. Si aprendemos a fijarnos en nuestra respiración no sólo mejorará nuestra capacidad de atención, sino que además nos dará más control sobre la respiración en aquellos momentos donde lo necesitamos. Esto puede incluir momentos de miedo, tensión u otras emociones intensas. Respira!

11 de Abril 2022 Día Mundial de la Respiración