Beneficios del Yoga oncológico

BENEFICIOS EN MOVILIDAD Y FLEXIBILIDAD

El yoga es especialmente atractivo frente a otros métodos de reducción del estrés, puesto que combina técnicas de relajación con ejercicios de estiramiento que mejoran la flexibilidad y recuperan la musculatura. La práctica del Yoga adaptado a las personas con cáncer puede ayudar además a aliviar la fatiga, relajar el sistema nervioso y reducir el insomnio al tiempo que tener más energía. Existen evidencias científicas de que aporta dichos beneficios tanto a pacientes oncológicos como a personas que han superado la enfermedad, asi que puede ser tu gran aliado en cualquier parte del proceso.

El Yoga es un método asimismo para paliar los efectos secundarios de los tratamientos y esa “montaña rusa” de emociones que produce la enfermedad. El dolor, la tensión muscular y la ansiedad están relacionados entre sí y tienen a autoalimentarse entre ellos. Las técnicas de Pranayama (respiración) y relajación ayudan a romper ese círculo vicioso y a la vez aumentan la confianza del paciente para enfrentarse a la enfermedad.

Hace más de 20 años que existe un interés por reconducir la medicina alternativa hacia la corriente general de la medicina, es lo que se llama medicina integrativa. Los principales centros que hacen clínica e investigación sobre esto se encuentran en EEUU y entre los diferentes grupos en los que se divide esta disciplina está el de medicina cuerpo-mente donde se estudia el Yoga.

Ya había evidencias científicas en distintos tipos de cáncer pero fue en 2010, durante el congreso americano de oncología (ASCO), cuando se presentó la primera gran investigación, realizada con 400 pacientes con cáncer de mama. Evaluaron la influencia de la práctica del yoga, por ejemplo, sobre la calidad del sueño. Los resultados obtenidos demostraron que las personas que habían asistido a clases de yoga habían mejorado en la calidad del sueño, la somnolencia durante el día y la calidad de vida general, y además consumían menos medicamentos para dormir.

Un estudio publicado en Journal of Clinical Oncology concluyó que las mujeres que practican yoga al menos tres meses después de finalizar su tratamiento contra el cáncer de mama logran una mejoría en su estado porque este ejercicio disminuye la fatiga y la inflamación. En el estudio participaron 200 mujeres que tenían dos o tres meses de haber terminado su tratamiento contra el cáncer. El estudio determinó que al practicar yoga al menos tres veces por semana disminuye en un 57% la fatiga y la inflamación crónica en un 20% en las pacientes que sufren cáncer de seno.

Así pues estamos ante una herramienta de la oncología integrativa, una terapia alternativa, muy bien tolerada, respaldada por numerosos estudios científicos en los distintos tipo de cáncer (pancreas, ovarios, colón, esofágico, pulmonar, estómago, endometrio, próstata, riñón o leucemia), que concluyen que efectivamente contribuye a una progresiva rehabilitación física y emocional de las personas enfermas. Además adapta la práctica a las características biomecánicas y patológicas de la persona concreta para equilibrar sus funciones y que facilita una reconexión con el cuerpo y un empoderamiento del pacientes con cáncer.

Varios centros de gran alcance han creado unidades de Oncología y Ejercicio, donde incluyen el Yoga para las personas con cáncer, e implementan programas de manera oportuna y organizada donde colaboran fisioterapeutas, especialistas en rehabilitación, fisiólogos, oncólogos y psicólogos. Según el estudio “Ejercicio y Cáncer”: una posición de la Sociedad Española de Oncología Médica” el Yoga se recomienda entre 30 minutos y dos días a la semana dependiendo el momento del tratamiento: precirugía, quimio/radio, bajo terapia hormonal o supervivencia. Aunque aún queden muchas preguntas por resolver, en dicha publicación científica se señala que los estudios epidemiológicos y observaciones muestran una disminución del riesgo de recurrencia del cáncer y de mortalidad en pacientes que practican ejercicio físico de manera regular, mejorando el impacto negativo en la salud física y psicológica y teniendo un impacto positivo en la supervivencia de los pacientes.

BENEFICIOS EN MOVILIDAD Y FLEXIBILIDAD

En Yoga Oncológico trabajamos siempre con movimientos simétricos. La zona afectada es la que marca el rango de movimiento pero el objetivo es que ambas partes del cuerpo se equilibren.

• Aproximadamente 3 de cada 4 personas presentan sensación de rigidez y dolor localizado principalmente en manos, caderas y rodillas tras la exposición a los tratamientos (además de las zonas afectadas por la intervención quirúrgica). Se ha demostrado que el ejercicio físico es más efectivo en la reducción de sintomatología articular que los tratamientos farmacológicos (a largo plazo).
• El movimiento acompañado de una respiración adecuada mejora la ventilación, la movilidad de la caja torácica, potencia la musculatura respiratoria.
• Regula el sistema cardiovascular: incremento de ritmo cardíaco durante la actividad y disminución de frecuencia cardíaca en reposo.
• El movimiento debe estar orientado a mejorar la calidad funcional de los miembros o musculatura afectada y a fomentar la estabilidad articular. Trabajamos desde la perspectiva miofascial: músculos y fascias (tejido conectivo que envuelve todo el cuerpo y a su vez envuelvo los músculos, los huesos y los órganos).
• Las fascias se ven afectadas por las cicatrices y por las adherencias lo que provoca la disminución de la movilidad.
• Las adhesiones se provocan por falta de ejercicio, movimientos repetitivos, envejecimiento/deshidratación. Para contrarrestar las adherencias se necesitan hacer movimientos variados como los que se proponen en Yoga Oncológico.
• Cada músculo está diseñado para estirar, contraer, comprimir, torcer y activar otras partes del cuerpo. La alternancia entre la contracción y expansión es la que provoca el estiramiento (expandir y contraer es parte del mismo movimiento).
• Las posturas de pie trabajamos en movimiento para favorecer el funcionamiento de los músculos afectados y de los adherentes, también afectados y para favorecer la movilidad de todo el cuerpo.
• Las ásanas de flexiones y extensiones buscan ampliar la distancia entre un punto y otro. Asimismo, las torsiones buscan crear espacio entre dos puntos manteniendo un eje central.

BENEFICIOS EN LA FUERZA MUSCULAR

• Cuando practicamos Yoga actuamos sobre todos los músculos, esqueléticos a través del movimiento, lisos a través de la respiración y cardíaco porque favorecemos el movimiento cardio vascular.
• Un estudio realizado con mujeres con cáncer de mama y los efectos del ejercicio físico (aeróbicos y de resistencia 2 veces por semana durante 1 año) demostró que el dolor agudo se redujo en un 20% (frente a un 3% de las mujeres que no realizaban ejercicio físico). Asimismo, el grado en que el dolor interfería en la vida cotidiana se redujo en un 29% para las mujeres que hacían ejercicio (frente a 1%).
• Mejora la alineación gracias al tono muscular que ayuda al sostenimiento del esqueleto.
• Trabajar posturas de pie en movimiento tanto de extremidades inferiores como superiores para contribuir al fortalecimiento de la musculatura.

  • Músculos esqueléticos que permiten el movimiento voluntario.
  • Músculos lisos que permiten el movimiento involuntario de órganos y estructuras como la digestión, esófago, circulación de la sangre.
  • Miocardio o músculo cardíaco, del corazón.

El cuerpo tiene diferentes tipos de músculos:

Beneficios en la densidad ósea

La pérdida de densidad osea no se advierte fácilmente. Cuando la masa ósea se encuentra baja se le llama osteopenia o “pérdida de masa ósea”.

Los sobrevivientes de cáncer corren mayor riesgo de osteopenia (densidad mineral ósea más baja de lo normal) y osteoporosis (huesos porosos). Estas condiciones pueden provocar dolor de espalda, pérdida de la flexión de la columna vertebral y fracturas.

En el caso de las mujeres con cáncer de mama se provoca la menopausia y sus consiguientes efectos. En términos generales el descenso de estrógenos en las mujeres durante la menopausia genera una rápida y significativa reducción de masa ósea de ahí que la mayoría de los pacientes con baja densidad ósea son mujeres. En los hombres, la baja de testosterona (que por lo general se inicia alrededor de los 70 años) también puede causarla.

• Muchas posturas de yoga se basan en cargar peso sobre las cuatro extremidades, ayudando a desarrollar la densidad ósea tanto en los brazos como en las piernas.

BENEFICIOS EN EL SISTEMA INMUNITARIO

El sistema inmunitario es una suerte de ejército de células que atacan a agentes patógenos como las células cancerosas.
  • Para defender el cuerpo las células del sistema inmunitario están constantemente comunicándose, se informan sobre la presencia del invasor, se alertan sobre a qué lugar del cuerpo tienen que desplazarse y cuándo hay que cesar esta respuesta. Esta comunicación se da gracias a los receptores de membranas y a moléculas especializadas que alertan a las células de estimulación o de inhibición.
  • Existe la respuesta inmunitaria innata, que es una respuesta rápida y genérica y la respuesta inmunitaria específica, es más fuerte que la primera y se encarga de destruir células con características específicas, como las cancerosas.
  • Un sistema inmunitario fuer es muy importante no sólo para prevenir el cáncer sino también para favorecer sus tratamientos, las personas con un sistema inmune débil no resisten adecuadamente los tratamientos.
  • En los huesos se produce la médula ósea que es la que contribuye a la producción de la sangre y de células esenciales para el funcionamiento del sistema inmunitario: glóbulos blancos (defiende de infecciones), glóbulos rojos (transportan el oxígeno) y plaquetas (coagulación de la sangre).
  • Un buen estado de la musculatura permite un correcto funcionamiento del sistema endocrino, linfático y cardiovascular que forman parte del sistema inmunitario

BENEFICIOS EN EL SISTEMA LINFÁTICO

El sistema linfático es una red de órganos, ganglios linfáticos, conductos y vasos linfáticos que producen y transportan linfa desde los tejidos hasta el torrente sanguíneo. El sistema linfático es una parte principal del sistema inmunitario del cuerpo.

• Absorbe el 10% del líquido excretado por el sistema cardiovascular. Este líquido se denomina linfa que se va integrando a través de los vasos linfáticos, pasa por los ganglios linfáticos hasta llegar al conducto toráxico y al conducto linfático derecho.
• Los ganglios linfáticos son aproximadamente 450 repartidos por todo el cuerpo especialmente en axilas, abdomen, ingles y cuello. En los ganglios linfáticos se realiza un “control de calidad de las células” que pasarán nuevamente al torrente sanguíneo.
• En el sistema linfático no existe una bomba que impulse la linfa, como es en el caso del corazón y el sistema circulatorio. En este caso, al estar situado entre el tejido muscular y al realizar el cuerpo movimientos, se activa la circulación linfática.
• El conducto toráxico es el principal depurador de toxinas y residuos del cuerpo. Se inicia en la parte inferior del externón, por debajo del ombligo y llega hasta la base del cuello.
• A diferencia del sistema cardiovascular el sistema linfático no tiene un motor que bombee el líquido, la linfa, por consiguiente, depende del movimiento físico y la gravedad.
• El movimiento corporal, incluida la respiración diafragmática, impulsa y succiona el líquido de las extremidades y cabeza hasta el conducto torácico.
• El conducto torácico está en constante contacto con el diafragma, por tanto, a través de la respiración se mantiene un buen fluido del linfa y, en general, activo el sistema linfático.
• El sistema endocrino es un conjunto de órganos y tejidos del organismo encargados de producir hormonas, entre ellas las hormonas T cuya función es combatir, identificar y eliminar las posibles células cancerosas del cuerpo.

Beneficios

BENEFICIOS EMOCIONALES DEL YOGA

El Yoga adaptado a las personas con cáncer ayuda a paliar la “montaña rusa” de emociones que genera la enfermedad.  Las prácticas de relajación y respiración calman el sistema nervioso..

• Disminuye el cortisol que es la principal hormona que produce el estrés.
• Contribuye a combatir la depresión y ansiedad.

Beneficios

Flexibiliza y relaja los músculos y tejidos afectados.
Descomprime las articulaciones.
Alivia la fatiga y los sofocos provocados por el tratamiento.
Fortalece el sistema cardiovascular y óseo.
Alivia los dolores ocasionados por la cirugía o el tratamiento.
Relaja el sistema nervioso.
Aporta balance y simetría.
Restituye el tono muscular y de las fascias.
Amplía el rango de movimiento.
Contribuye a regular el apetito.
Mejora la calidad del sueño.
Oxigena tejidos y órganos a través de la respiración.
Activa el sistema inmunológico.
Promueve el ejercicio físico.

Reduce el estrés y la depresión.
Favorece la concentración.
Contribuye a la gestión de las emociones.
Facilita la reconexión con el cuerpo y las emociones.
Fortalece la autoestima.
Promueve la creación de redes de apoyo.