ASANAS PARA ALIVIAR EL CANSANCIO

A veces por el efecto de los tratamientos uno está demasiado cansado para realizar una práctica completa. He escuchado muchas veces eso de “estoy demasiado cansado” después de las sesiones de quimioterapia y sé que no es momento de auto exigirse nada. Asi que una práctica dinámica puede ser contraproducente y sin embargo un yoga restaurativo como el Yoga Oncológico te ayudará a tranquilizar la mente y el sistema nervioso de modo que a través de las asanas bajes los niveles de ansiedad.


Cuando uno está muy cansado el cuerpo o acaba de someterse a una operación, incluso de manera inconsciente, tiende a encorvarse como una manera de autoprotección. Mantenerse erguido puede resultar incluso un reto, pero cuando los hombros se inclinan hacia delante, la espina dorsal se curva y el pecho y el diafragma se comprimen, tenemos menos espacio para la la respiración y ahí se quedan las tensiones profundamente arraigadas. En estas condiciones de falta de energía puede suponer un desgaste sólo pensar en mantenerse con integridad en una postura de Yoga.


No te preocupes porque estamos para sostenerte y tenemos unos “amigos” llamados bolsters, tacos y cinturones que te ayudarán muchísimo.


¿Cómo lo vamos a hacer? En estas clases vamos a llevar la mirada hacia el interior, hacia la respiración y hacia la sanación curativa de nuestro cuerpo con el autocuidado.


Las extensiones nos ayudan a expandir el pecho y a abrir el cuerpo asi que esta postura ensancha y levanta el pecho y el diafragma frontal y los separa de la parte baja del cuerpo. Ayuda a que la inhalación se expanda hacia los costados y hacia la parte superior del pecho, trayendo ligereza, al mismo tiempo que facilita que el abdomen se relaje hacia abajo y se suavice en la exhalación.


De la misma manera, las flexiones con soporte aquietan la mente y el cuerpo, lo que nos permite descansar de la sobre estimulación al traer la atención del cerebro y de los sentidos hacia el interior. Y como los órganos de la parte frontal del cuerpo se apoyan en los bolsters y las cobijas, los riñones y toda la parte posterior del cuerpo pueden relajarse y extenderse, aliviando aún más la tensión.


Purvottasana , tabla boca arriba (con apoyos) Empieza sentándote en Dandasana o Postura del Bastón. Dobla ligeramente las rodillas para poder apoyar las plantas de los pies. Inspira profundamente. Ahora expulsa el aire y a la vez haz fuerza con los brazos, las piernas y la espalda para levantar la cadera todo lo que puedas. Los brazos, al igual que las piernas, estarán totalmente estirados y en tensión. Echa la cabeza hacia atrás y mira arriba.